Oración para conseguir amor

(También se usa para conseguir amistad y evitar malas voluntades)

Brazo poderoso, aquí vengo
con la fe de mi alma cristiana
a buscar consuelo
en situación tan difícil para mí.

No me desampares
y las puertas que quieras
abrir en mi camino
sea tu brazo poderoso
el que las abra o las cierre
para resolver mi tranquilidad
que tanto ansío.

Aquí ante tu imagen
a tus plantas dejo
la necesidad de mi súplica;
la que hace un corazón
afligido por el destino,
que se siente vencido ya
a toda lucha y
no puede combatir
si tu brazo poderoso
no la detiene,
sucumbirá por falta de fuerza
de la razón humana.

Brazo poderoso, asísteme,
ampárame y condúceme
a la patria celestial.

Brazo poderoso, aquí vengo con la fe de mi alma cristiana a buscar consuelo en esta situación tan difícil para mi. No me desampares, y las puertas que quieras abrir en mi camino sea tu brazo poderoso el que las abra o las cierre para resolver mi tranquilidad que tanto ansío. Aquí ante tu imagen a tus palabras dejo la necesidad de mi suplica; la que hace un corazón afligido por el destino, que se siente vencido ya a toda lucha y no puede combatir si tu brazo poderoso no la detiene, sucumbirá por falta de fuerza de la razón humana. Brazo poderoso, asísteme, ampárame y condúceme a la patria celestial. Amén.»
Hecho esto se debe untar un poco de esencia de canela por todo el cuerpo. Se debe rezar esta oración durante 15 días.

«Padre libro grandes batallas, pero tú estás allí para mí
Siento tu Amor, tu equilibrio, tu Paz
Siento la confianza que me inspiras a renacer sin dudar
Siento el fluido energético que me hace vibrar y entonarme
a través de la disciplina simple de creer en Tí y no dudar.
Haz que «Yo» pueda actuar, convencida de mi Fuerza y
Alegría; porque con estas virtudes Yo emprenderé la ruta que
tu anhelas para mí. Gracias, Padre.»

Oración para hacer un amarre de amor a un hombre

Marta, Marta, la que los vientos levanta
la que los Diablos encanta
la que guiso los vinos a los finados, la que quitó los dientes a los ahorcados
La que desenterró los huesos a los enterrados
La que con Doña María de Padilla trato y converso
La que los nueve hijos pario y todos nueve se le desminuyeron…
Asi como esto es verdad, me vayas al corazon de {El nombre completo del hombre a quien se quiere amarrar} y me le quites tres gotas de sangre donde quiera que estuviere me lo traigas presto, corriendo, volando, donde yo {El nombre de la mujer que amarra} estoy, asi me lo amarres y amanses y me le pongas el amor en su corazon, para que me quiera, y en su memoria me tenga que no me pueda olvidar de noche ni de dia donde quiera que estuviere, para que ninguna mujer donde quiera que estuviere no tenga sosiega ni pueda comer ni dormir sino fuere conmigo ni pueda tener otra mujer

Qué es la Oración?

Dice Santa Teresa del Niño Jesús…

"Para mí, las oraciones son un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde dentro de la prueba como desde dentro de la alegría No debemos caer en la rutina de formas pre-establecidas que recitamos sin pensar como parte de nuestras oraciones. Las oraciones deben nacer de un sentimiento profundo que brota de nuestro corazon en un intento de comunicarnos con Dios nuestro Padre . A traves de las oraciones nosotros aprendemos a pedir cosas y sobre todo a dar gracias al Señor nuestro Dios. Las oraciones son el medio que tenemos para comunicarnos con El y aunque no escuchemos sus respuestas somos capaces de sentirlas."

Un Pequeño canto del corazón perfectamente puro

Situarse más allá de todas las nociones de sujeto y objeto, es la visión real. No actuar, no meditar, no distraerse, es la meditación real. Sin esfuerzo, sin rechazo, sin adhesión, es la acción real. Más allá de toda esperanza y temor, el fruto se vuele visible. Transcendiendo todo punto de referencia, no existiendo ya la mente, su verdadera naturaleza se revela. Sin recorrer tierras, ni caminos, mantenemos el hilo de la vía de la budeidad. Meditando sin objeto de meditación, Obtenemos el insuperable despertar.

 

Gendun Rinpoche