Oración de Ibn Gabirol

Oración de Ibn Gabirol

Te busco en todas mis auroras y crepúsculos, extiendo hacia ti mis manos y mi faz.

Hacia ti clamo con el corazón sediento, como el mendigo que pide junto a mi puerta y mi umbral.

Las alturas no pueden servirte de morada, Tú resides dentro de mí.

Yo, en verdad, escondo en mi corazón tu glorioso nombre, mientras mi amor por ti rebosa hasta traspasar mi boca.

Por eso ensalzaré yo el nombre del Señor, mientras el aliento de Dios esté en mí vivo.

Oración de Ibn Gabirol